Episcopal Church Women

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And lo I am with you always

Bishop Brian Seage

We should be familiar with these words offered by Christ at the end of the Gospel according to Matthew. He gives a charge to evangelize throughout the world while reminding us that we are not alone. Indeed, we are not alone! We can find the body of Christ, around us and with us, during our day to day lives and ministry.

In a few weeks I will attend my last Diocesan ECW conference as Bishop of Mississippi. My experience, whether as bishop or parish priest, is that the Episcopal Church Women have always represented the body of Christ in unique and special ways. The interesting thing, however, is that they do so in a variety of different ways! The ECW in one church doesn’t necessarily resemble the ministry within another parish. For example, while one ECW chapter might take on a ministry predicated on hospitality and welcome, another might be more focused on outreach and neighborhood assistance. In short each is an important member of the body of Christ. Paul’s words in 1st Corinthians ring true “there are different ways the Spirit works. But the same God is working in all these ways and through all people.”

In April a devastating tornado cut a path through Mississippi starting near the Mississippi River and moving through the state and into Alabama. It destroyed communities while demolishing homes, businesses, schools and churches. The Chapel of the Cross in Rolling Fork, MS was almost demolished. A portion of the parish hall and rectory was all that was left. Many of the residents in Rolling Fork and members of the Church remain displaced while awaiting repairs and rebuilding efforts. I’m humbled by the outpouring of prayers and gifts to assist this precious community at this vulnerable moment. Yet, perhaps one of the most touching acts came from the ECW at Chapel of the Cross. In the midst of everything else, this group of faithful women took their part in the body of Christ.

The Episcopal Church Women practice a powerful and important ministry. I will forever be grateful for their acts of kindness and support. Theirs is a diverse and faithful ministry that remains vibrant and fresh. I’m grateful for the Episcopate we shared and the presence of our Lord they so capably re-presented.

Brian Seage

10th Bishop of Mississippi

 

2023-12-08T15:36:19+00:00December 8th, 2023|

Una Voz Joven por el Cambio Climático

adrienne elliottEscrito por Lisa Bortner

Adrienne Elliott trabaja para la Diócesis de Olympia en el oeste de Washington como Coordinadora del Programa de Ministerios Multiculturales y Transformación Comunitaria, que también incluye la organización “Creation Care” o “La Creación del Cuidado”. En 2022 terminó su Maestría en Ciencias y Políticas Climáticas en el Instituto Scripps de Oceanografía. Más allá del trabajo que realiza para Olympia, también participa en la Comunidad de Cuidado de la Creación de la Diócesis de San Diego. A Adrienne le apasionan las intersecciones de la justicia ambiental, la organización de base y la activación de la iglesia para asociarse con la comunidad en general.

Adrienne se dirigió a los asistentes al Festival “It’s All About Love” o “Es todo acerca del amor” como una participante más en la sesión plenaria del martes por la mañana que se centró en el cuidado de la creación. Adrienne fue una de las tres “Voces Jóvenes por el Clima” y la grabación de su sesión se puede encontrar en: episcopalchurch.org/its-all-about-love/. Durante su presentación se centró en la importancia de la vocación, como se refleja en esta adaptación:

Para comenzar con su propia historia vocacional, recordó su primer sentimiento de ansiedad climática en una clase ambiental de la escuela secundaria cuando realmente comprendió la gravedad de la emergencia climática y sus impactos devastadores. Desafortunadamente, su pasión y desesperación no encontraron recursos ni vías de acceso o quizá un compromiso fiel en su propia iglesia no denominacional.

Reflexión #1: ¿Qué estás haciendo en tu vida y en tu parroquia para darle la bienvenida y apoyo a los jóvenes (¡y a personas de todas las edades!) que sienten el peso de esta crisis? ¿Cómo lucen la escucha, el cuidado pastoral y las invitaciones comunitarias que llevan al lamento y a la acción en lo atinente a esta crisis?

Afortunadamente, desde la escuela secundaria, Adrienne ha descubierto que su fe no solo tiene mucho que ofrecer en esta conversación: ella cree que nuestro movimiento sobre el Cuidado de la Creación y todas las relaciones que nos invitan a reorientar el planteamiento de la crisis son cruciales para sanar nuestra iglesia y nuestras comunidades y representan Gran parte del daño que el cristianismo ha causado: ¡escríbalo en grande!

ven diagram voice of climate changeEn su primer año de universidad, Adrienne aprendió el término vocación, que puede considerarse como “el lugar donde Dios te llama… donde tu profunda alegría se encuentra con la profundo necesidad del mundo”, tomado de Frederick Beuchner. Esta intersección transformó su comprensión sobre quién era ella en relación con el colectivo y se convirtió en una herramienta para discernir adónde debían ir su energía y su tiempo, incluso más allá de lo que hacía para ganarse la vida. El amor de Adrienne por la Iglesia Episcopal también creció cuando aprendió cuán vital era el discernimiento vocacional en nuestra formación como ministerio de bautizados. “Al escuchar y prestar atención a mi propia vida, descubrí que mi “carril vocacional” se encontraba en algún lugar dentro del ámbito de la justicia racial, económica y climática y el cuidado de nuestras comunidades que implementan dicha justicia”, explica Adrienne. He aquí algunos puntos de cómo fue eso para ella:

  • El estudio de la eco-teología en la Universidad
  • El cultivo de alimentos para su redistribución en huertos urbanos con su iglesia y en la iglesia presbiteriana para la que trabajaba
  • El ser la cofundadora de una compañía de reciclaje llamada “scrunchie”.

Adrienne enfatizó la importancia de que las comunidades religiosas apoyen los intereses y talentos de los jóvenes brindándoles acceso a la toma de decisiones y vías de acceso para la participación, pero haciéndolo intencionalmente. Después de la universidad, estuvo demasiado involucrada en la iglesia y eso la hizo sentir totalmente agotada.

Reflexión #2: ¿Cómo podemos apoyar a jóvenes entusiastas (y especialmente a nuestros jóvenes de color) para que crezcan en la vida de la iglesia sin asumir demasiado?

Adrienne cree que comienza con la compatibilidad de límites saludables y la celebración del “Sabbath”, creando así una cultura de trabajo en equipo e identificando dinámicas de poder presentes en las responsabilidades de la vida y el ministerio. No podemos darnos el lujo de agotar a los jóvenes, sobrecargándolos con responsabilidades y trabajo no remunerado y dejándolos sin cuidado espiritual o apoyo de personas con más tiempo libre y riqueza. De todos modos, después de pasar un tiempo en un grupo de discernimiento mutuo (lo que todos deberíamos hacer), regresó a San Diego para estar más cerca de su familia y seguir un programa de posgrado para ver la ciencia climática, las soluciones y las realidades políticas por sí misma y luego comunicarlo a su comunidad (¡que somos nosotros!). Y bueno, amigos, no tiene muy buena pinta. Tuvo el privilegio de estudiar Ciencias y Políticas Climáticas y, si bien fue sorprendente y aterrador escuchar a expertos de renombre del Instituto Scripps de Oceanografía, como muchos de ustedes habrán descubierto inteligentemente, no es necesario ir a la escuela de posgrado para saberlo. Todo lo que tenemos que perder es, bueno, todo.

Actualmente, estamos en camino de experimentar un calentamiento global de 2 a 3 grados centígrados (o 3,6 a 5,4 grados Fahrenheit) para el año 2100 sin cambios masivos en todos los sectores. Estos impactos no se sentirán de la misma manera, como ya pueden atestiguar nuestras comunidades de primera línea más vulnerables. Como compartió el director de su programa después de enumerar los efectos en cascada del colapso y el caos climático: “No es el impacto lo que nos afectará, es la caída”. ¿Cómo afrontaremos nosotros, como mundo, como familia humana, las consecuencias globales y locales que conllevan los aumentos “sin precedentes” del nivel del mar, las tormentas y las sequías? competencia geopolítica por encima de la colaboración; ¿Y una población de refugiados climáticos de 1.200 millones para 2050? Las olas de calor récord de los últimos tiempos y la disparidad en la cobertura de los medios no son indicadores muy esperanzadores.

Entonces, sin caer en el pesimismo, hablemos de cómo podemos presentarnos y actuar fielmente. Cuidar la buena Creación de Dios significa amarla toda. El cuidado de la creación y la justicia climática abarcan: sistemas alimenticios; transiciones energéticas; protección de ecosistemas y hábitats; abono y desechos; acceso equitativo a la educación; inversión pública en empleos e industria verdes; salud Ambiental; soberanía indígena/de las Primeras Naciones; justicia racial y reparaciones; frenar el poder corporativo; proteger los derechos de voto; y mucho más. De hecho, se nos pide el replanteamiento de un mundo que sea más amoroso, liberador y dador de vida. Con tantas cosas por hacer, Adrienne cree que la vocación es un excelente lugar para comenzar o al que regresar si ya está activo en este espacio.

Es posible que algunos de nosotros conozcamos a la brillante oceanógrafa y entusiasta de las políticas, la Dra. Ayana Elizabeth Johnson, quien inauguró el primer laboratorio de políticas oceánicas urbanas de su tipo y cocreó el podcast “Cómo salvar un planeta”. Uno de los recursos favoritos para Adrienne del Dr. Johnson es el ejercicio del Axioma Climática Venn.

Entonces, echemos un vistazo. Y recuerda, puedes sustituir la palabra “tú” por la frase “tu parroquia”:

  1. En qué eres bueno? Piense en sus habilidades, recursos y red de contactos. ¿Cuáles son tus áreas de especialización? ¿A quién y a qué tienes acceso? ¿Qué puedes aportar?
  2. ¿Cuál es el trabajo que hay que hacer? Piense en el cambio a nivel de sistema. ¿Hay soluciones concretas para el clima y la justicia que le interesen? Tal vez sea iniciar un programa de compostaje, proteger los bosques o lograr que se elijan candidatos climáticos.
  3. Qué te trae alegría y satisfacción? ¿Qué te motiva a saltar de la cama en la mañana? ¡No elijas cosas que te hagan sentir miserable y te agoten! Este es el largo camino: encontrar cosas que te animen y te den energía”.

El Dr. Johnson dice: “El objetivo es estar en el corazón de su diagrama de Venn, donde estos tres círculos se superponen, durante tantos minutos de tu vida como sea posible. Eso generará muchos más avances en las soluciones climáticas que si cada uno de nosotros nos dejáramos atrapar por la obsesión de nuestra huella de carbono individual”. Llegar al corazón de tu Venn… suena casi exactamente como el lugar donde se encuentran nuestra profunda alegría y necesidad del mundo, ¿cierto? Usar esta herramienta en nuestra vida personal y con nuestras parroquias puede ayudarnos a discernir hacia dónde nos puede estar llamando Dios. Adrienne nos invita a llevar este ejercicio a nuestras iglesias y a escuchar profundamente las necesidades y los bienes de nuestros vecinos.

A continuación, se muestran algunos ejemplos para ilustrar. Tal vez tu iglesia tenga un ministerio y una red de contactos preexistentes relacionados con el cuidado de la creación, las personas sin hogar o las personas mayores. Tu parroquia podría sentir una gran alegría al asociarse con la comunidad para satisfacer necesidades tangibles y desarrollar resiliencia climática. En ese respecto, existe una necesidad muy real y creciente de brindar un respiro al calor severo que siente la creación a medida que continuamos batiendo récords de temperatura locales y globales, lo que sorprendió incluso a los científicos del clima recientemente en medio de un período del fenómeno meteorológico “El Niño” de aumento de las temperaturas y sequía (y aún mayor uso de combustibles fósiles e inversión). Con todo eso en mente, los centros de enfriamiento pueden ser el corazón de su Venn, ya que ofrecen a las personas (y a veces a las mascotas) el espacio para aliviar el calor durante el día y, con suerte, por las noches. Para nuestros amigos mayores de 60 años que poseen la mayor parte de la riqueza, tal vez su acción climática sea asociarse con organizaciones como “3rd Act” o “Tercer acto” para retirar su dinero, el dinero de su iglesia, el dinero de su diócesis y el dinero de la Iglesia Episcopal de los bancos que invierten en combustibles fósiles y trasladarlo a bancos que inviertan en pos del clima, no solo en carbono neutral. O tal vez tu acción climática se aboque en atender el dolor, la ansiedad, el lamento… y la esperanza climática de tus feligreses, vecinos y amigos. Esto es especialmente importante para los jóvenes que calculan cada vez más el caos climático en decisiones importantes, como dónde vivir y trabajar, y si tendrán hijos. Podemos ofrecer un espacio seguro e incluso liturgia u otro acompañamiento espiritual para procesar estos sentimientos y transformarlos con sumo cuidado y acción comunitaria.

En conclusión, Adrienne nos anima a impulsar nuestros clubes de lectura hacia la acción y la promoción del clima. ¡Sal de nuestras cabezas y entra en nuestros corazones, en nuestros cuerpos… y en nuestras comunidades! Una vez más, esta emergencia climática nos obligará a cada uno de nosotros a discernir qué trabajo hacer en los sectores y dentro de la red comunitaria que habitamos. Mientras los jóvenes y el resto del mundo plantean algunas preguntas existenciales realmente difíciles sobre nuestro futuro compartido, Adrienne espera que podamos participar en la conversación y afrontar el momento. La esperanza es una palabra precaria en este espacio y, a menudo, todo lo que podemos realizar como personas de fe es presentarnos y encarnarla.

 

2023-12-08T15:25:05+00:00December 8th, 2023|

A Young Voice for Climate Change

adrienne elliottBy Lisa Bortner

Adrienne Elliott, pictured right, works for the Diocese of Olympia in Western Washington as the Program Coordinator for Multicultural Ministries & Community Transformation, which also includes Creation Care. In 2022 she finished her Master’s in Climate Science and Policy at Scripps Institution of Oceanography. Beyond the work she does for Olympia, she is also involved with the Diocese of San Diego’s Creation Care Community. Adrienne is passionate about intersections of environmental justice, grassroots organizing and activating the church for partnership with the wider community.

Adrienne addressed the attendees of the “It’s All About Love” Festival as a participant of the Tuesday morning plenary that focused on Creation Care. Adrienne was one of three “Young Voices for Climate,” and the recording of their session can be found at: episcopalchurch.org/its-all-about-love/. During her presentation she focused on the importance of vocation, as reflected in this adaptation:

To start with her own vocational journey, she recalled her first feeling of climate anxiety in a high school environmental class as the severity of the climate emergency and its devastating impacts truly sank in. Unfortunately, her passion and despair were met with no resources or onramps for faithful engagement at her nondenominational church.

Reflection #1: What are you doing in your life and in your parish to welcome and support young people (and folks of all ages!) who feel the weight of this crisis? What does listening, pastoral care and communal invitations to lament and action look like? 

Thankfully, since high school, Adrienne has found that her faith not only has a lot to offer this conversation—she believes our movement on Creation Care and all the relationships it invites us to reorient are crucial to healing our church and our communities and accounts for much of the harm that Christianity has wrought—write large!

In her first year of university, Adrienne learned the term vocation, which can be thought of as “the place God calls you…where your deep gladness meets the world’s deep hunger” as taken from Frederick Beuchner. This intersection transformed her understanding of who she was in relation to the collective and became a tool to discern where her energy and time should go, even beyond what she did for work. Adrienne’s love for the Episcopal Church also grew when she learned how vital vocational discernment is in our formation as the ministry of the baptized. “In listening to my life, I’ve found that my “vocational lane” is somewhere in the realm of racial, economic and climate justice and care for our communities enacting such justice,” explains Adrienne. Here are a few quick snapshots of what that’s looked like for her:

  • studying eco-theology at university
  • growing food for redistribution in urban gardens with her church and at the Presbyterian church she worked for
  • co-founding an upcycled scrunchie company

Adrienne emphasized the importance of faith communities supporting young people’s interests and talents by providing access to decision making and onramps for involvement but doing this intentionally. After college, she was over-involved in church and totally burnt out.

Reflection #2: How can we support enthusiastic young people (and especially our young folks of color) to grow in the life of the church without taking on too much?

Adrienne thinks it starts with modeling healthy boundaries and the Sabbath, creating a culture of teamwork and identifying power dynamics present in the responsibilities of life and ministry together. We can’t afford to burn young people out by overburdening them with responsibility and unpaid labor while leaving them without spiritual care or support from folks with more free time and wealth. Regardless, after spending time in a mutual discernment group (which we all should do), she moved back to San Diego to be closer to her family and to pursue a graduate program to see the climate science, solutions and political realities for herself and to communicate it with her community (that’s us!). And well, it’s not looking great, folks. She was privileged to study Climate Science and Policy, and while it was amazing and horrifying to hear from renowned experts at Scripps Institution of Oceanography, as many of you have smartly figured out, you don’t need to go to graduate school to know that all we have to lose is, well, everything.

Currently, we are on track globally to experience 2-3 centigrade of warming (or 3.6-5.4 Fahrenheit) by 2100 without massive change in every sector. These impacts will not be felt equally, as our most vulnerable frontline communities can already attest to. As her program director shared after listing the cascading effects of climate breakdown and chaos, “It’s not the impact that’s going to get us, it’s the fall.” How will we as a world, as a human family, deal with the global and local fallout that comes with “unprecedented” surges in sea levels, storms and droughts; geopolitical competition over collaboration; and a climate refugee population of 1.2 billion by 2050? The record-breaking heat waves of late and the disparity in media coverage are not super hopeful indicators.

So, without getting too doom and gloom, let’s talk about how we can faithfully show up and act. Caring for God’s good Creation means loving all of it. Creation care and climate justice encompasses: food systems; energy transitions; ecosystem and habitat protection; compost and waste; equitable access to education; public investment in green jobs and industry; environmental health; Indigenous/First Nations sovereignty; racial justice and reparations; curbing corporate power; protecting voting rights; and so much more. It effectively asks us to reimagine a world that is more loving, liberating and life-giving. With so many things that need doing, Adrienne believes vocation is a great place to start, or to come back to if you are already active in this space.

ven diagram voice of climate changeSome of us may know the brilliant oceanographer and policy enthusiast, Dr. Ayana Elizabeth Johnson, who launched a first-of-its-kind urban ocean policy lab and co-created the podcast “How To Save A Planet.” One of Adrienne’s favorite resources from Dr. Johnson is the Climate Action Venn exercise.

So, let’s take a look. And remember, you can reframe the “you” to “your parish”:

  1. “What are you good at? Think about your skills, resources and networks. What are your areas of expertise? Who and what do you have access to? What can you bring to the table?
  2. What is the work that needs doing? Think about system-level change. Are there particular climate and justice solutions that interest you? Maybe it’s starting a composting program, protecting forests, or getting climate candidates elected.
  3. What brings you joy and satisfaction? What gets you out of bed in the morning? Don’t pick things that make you miserable and will burn you out! This is the long haul – find things that enliven and energize you.”

Dr. Johnson says, “The goal is to be in the heart of your Venn diagram, where these three circles overlap, for as many minutes of your life as you can. That will create way more progress on climate solutions than if each of us gets sucked into obsessing about our individual carbon footprints.” Getting to the heart of your Venn…sounds almost exactly like the place where our deep gladness and the world’s deep hunger meet, right? Using this tool in our personal lives and with our parishes can help us discern where God may be calling us. Adrienne invites us to take this exercise home to our churches and to listen deeply to your neighbors’ needs and assets.

Here are a few examples to illustrate. Maybe your church has a space with AC or a pre-existing ministry and network related to Creation Care, homelessness, or seniors. Your parish might find great joy in partnering with your community to fill tangible needs and building climate resilience. And, there is a very real and increasing need to provide respite from severe heat as we continue to break local and global temperature records, shocking even climate scientists recently amidst an El Nino period of increased temperatures and drought (and still increased fossil fuel use and investment). With all that in mind, cooling centers might be at the heart of your Venn as they offer folks (and sometimes pets) the space to get relief from the heat during the day and hopefully into the evenings. For our friends over 60 who hold the majority of wealth, maybe your climate action is to partner with organizations like 3rd Act to move your money, your church’s money, your diocese’s money and the Episcopal Church’s money out of banks that invest in fossil fuels and into banks that invest in pro-climate, not just carbon-neutral. Or, maybe your climate action is tending to your parishioners, neighbors and friends’ climate grief, anxiety, lament…and hope. This is especially important for young people who increasingly calculate climate chaos into big decisions like where they live and work, and if they’ll have kids. We can offer a safe space and even liturgy or other spiritual accompaniment to process these feelings and transform them into communal care and action.

In conclusion, Adrienne encourages us to move our book clubs into climate action and advocacy. Get out of our heads and into our hearts, into our bodies…and into our communities! Again, this climate emergency is going to take every one of us discerning which waves to make in the sectors and web of community that we inhabit. As young people and the rest of the world ask some really tough and existential questions about our shared future and what needs to be re-imagined, Adrienne hopes we can be in the conversation and meet the moment. Hope is a precarious word in this space and often, all we can do as people of faith is show up and embody it.

 

2023-12-08T15:22:15+00:00December 8th, 2023|

Parlamento de las Religiones del Mundo

Weaving our storyEscrito por Evita Krislock

Yo pensé, como podría nuestro equipo, ¿tratar de capturar la maravilla y espíritu de tal evento?

Bien, como todo en la vida, se lleva a cabo poco a poco. Nosotros solemos no saber a dónde nos dirigimos o que yace en el futuro. A pesar de ello, con fe y confianza seguimos avante. Nuestro trio-Christine Budzowski, Winifrod Follet, y Evita Krislock-se embarcaron en un viaje de tres años. Queríamos adentrarnos en los círculos de liderazgo de las mujeres, usando al Grupo de las Mujeres de Visión como nuestra fundación. Construyendo sobre esta fundación nos adentramos con mayor profundidad en el Arte Sagrado de Escuchar, y El Circulo de Milliontoth, explorando retos, oportunidades y necesidades. En dicho viaje hemos presenciado tal gracia en el desarrollo del liderazgo desde el corazón, una práctica de liderazgo circular, levantando las voces de todos dentro del círculo. Este no es acerca de un solo circulo, pero de millones de círculos que pueden de hecho cambiar el mundo. La clave está en que cada miembro, creando un espacio seguro y sagrado mientras honran nuestros ancestros, crea en el valor que juntos podemos hacer la diferencia.

Heading to registrationTrabajando con un equipo de mujeres fantásticas a lo largo del país- Ann Smith, Lisa Towle, Edna Brown, Kay Lindahl, Barbara Schafer y Rachel Tabor Hamilton- Nosotros seguimos “convirtiéndonos”. Durante este viaje, nosotros presentamos en la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Estado de las Mujeres en el 2022, abordando los problemas mentales, y más recientemente sirvieron en tres paneles el Parlamento de las Religiones del Mundo en Chicago, presentando un taller acerca de la Comunicación no Violenta y apoyando a los otros Círculos a lo largo del Parlamento. El número de los Momentos divinos sin innumerables, ocurriendo en las líneas de registro, encuentros en los pasillos, encuentros meditativos en las caminatas, reuniones de Quakers, coincidencias mientras nos sentábamos en el piso siendo alimentados por la comunidad Sikh todos los días, oradores motivacionales aupando a la gente a que se conviertan en activistas del Cambio Climático, festivales de música. Estos simplemente son solo algunos de los momentos que son parte de nuestra historia y nuestro ser.

Daily Sihk lunchUna foto vale más que mil palabras, y por consiguiente incluí algunas fotos que palidecen a la hora de capturar estos momentos divinos. Miembros de diversas Fe Religiosas de alrededor del mundo para atender la necesidad de reconciliación con la madre tierra, problemas de justicia social para con todos nuestros hermanos y hermanas y así poder atender la necesidad de reconciliación en tal manera que proveen luz y esperanza para el mundo entero. Nosotros solo éramos parte de un grupo pequeño que continuara a esparcir amor, compasión, y conciencia de que todos estamos interconectados, y somos valorados y amados por Dios.

 

2023-12-08T15:15:44+00:00December 8th, 2023|

Parliament of World Religions

Weaving our storyBy Evita Krislock

I thought how can we, our team, try to capture the wonder and spirit of such an event?

Well, as with life, it is done little bit by little bit. We often don’t know where we are heading or what lies ahead, yet with faith and trust we move forward. Our trio – Christine Budzowski, Winifrid Follett and Evita Krislock – set forth on a journey three years ago. We wanted to delve into women’s leadership circles, using Women of Vision as our foundation.

Heading to registrationBuilding upon this foundation we were led deeper into the Sacred Art of Listening, and The Millionth Circle, exploring challenges, possibilities and needs. While on this journey we’ve witnessed such Grace in the development of Leading with Heart, a circular leadership practice, lifting up the voices of all within the circle. This is not about one circle, rather millions of circles that can in fact change the world. The key is respect for each member, creating a safe and sacred space while honoring our ancestors, and believing in the value that together we do in fact make a difference.

Working with a team of awesome women from across the country – Ann Smith, Lisa Towle, Edna Brown, Kay Lindahl, Barbara Schafer and Rachel Tabor Hamilton – we continue to “become.” During this journey, we presented at the United Nations Commission on the Status of Women 2022, addressing environmental issues, and most recently served on three panels at the Parliament of World Religions in Chicago, presenting a workshop on Nonviolent Communication and supporting other Circles throughout the Parliament.

Daily Sihk lunchThe number of God moments are too numerous to count, occurring in registration lines, collisions in hallways, tender meditative labyrinth walks, Quaker meetings, chance encounters while sitting on the floor being fed by the Sikh community each day, music washings and inspirational speakers addressing the need to become activists as we address the Climate Crisis. These are just a few moments that are now forever a part of our story and our being.

A picture is worth a thousand words, and so included are a few photos that fall short of capturing this God-filled event. Members of various faith traditions from all across the globe came together once again to address the need for reconciliation with Mother Earth, and social justice issues with all of our sisters and brothers were addressed in such a way that provides hope and light for the entire world. We were just one small part of a tapestry that will continue to spread love, compassion and awareness that we are all inter-connected, all valued and loved by God.

 

2023-12-08T15:12:35+00:00December 8th, 2023|

Fue un momento Divino

Mary-Hansen-WolfeEscrito por Samar Fay

Casi no ocurrió. Un minuto o dos, tarde o temprano, y las dos mujeres nunca hubiesen reconectados sus lazos que tenían más de 50 años de data.

Mary Hansen Wolfe y su sobrina viajaban en el otoño de 2016, regresando a la casa de Mary en Salida, Colorado, después de un viaje de pintura a Vermilion Cliffs en Arizona. Caprichosamente, Mary sugirió que se desviaran un poco hacia Navajoland, en el extremo noreste del estado, para visitar la escuela donde ella había sido consejera y directora del dormitorio en 1967-68. Nazlini sigue siendo una pequeña comunidad de unas 500 personas, que alberga un internado de la Oficina de Educación India. El dormitorio albergaba a unos 140 niños en la época de Mary, niños que vivían demasiado lejos para viajar de ida y vuelta todos los días.

Les tomó un tiempo encontrar la escuela porque los caminos y los puntos de referencia habían cambiado. El edificio de la escuela y los dormitorios fueron reemplazados en la década de 1980. Caminaron alrededor de los edificios, conscientes de que inmediatamente serían vistos como forasteros y esperando no ser intrusos. Cuando se abrió una puerta y salió una mujer, Mary se identificó como la que había dirigido la residencia de dormitorios hace 50 años.

“Llevabas una pulsera de cuero”, dijo la mujer. “Tocaste la guitarra y cantaste ‘The Fox Went Out on a Chilly Night’ (El Zorro salió en una noche friolenta” y nos llevaste a caminatas maravillosas. Usted es la señorita Hansen.

Esta mujer era Lorraine Nells, que estaba en segundo grado cuando Mary estaba en la escuela Nazlini.

“Fue un momento divino”, dijo Mary más tarde en una entrevista. “Un minuto, tarde o temprano, y no nos habríamos conocido”

God-Moment-BoyLorraine, que trabaja en el dormitorio, y Mary conversaron un rato sobre los cambios en la escuela primaria (K-6), que matriculo a unos cinco estudiantes el año pasado, ahora que el distrito tiene autobuses escolares. Más tarde, Mary recibió una carta de Lorraine pidiendo plegarias por la escuela.

Mary relató esta experiencia en un servicio de sanación a mitad de semana en su iglesia local en Salida, la Iglesia Episcopal de la Ascensión. La rectora de Ascension, la reverenda Melissa George, cuestiono si la iglesia podía ayudar, y así se inició una campaña. Durante el invierno de 2022 y hasta la primavera, la iglesia recaudó donaciones de ropa, zapatos, libros, juguetes, juegos y materiales de arte para niños, además de ropa de cama y alimentos no perecederos. Las donaciones y la ayuda también vinieron de la iglesia misionera de Ascension, Little Shepherd in the Hills (El Pequeño Pastor en las Colinas) ubicada en Crestone, Colorado. Los voluntarios clasificaron y empaquetaron las donaciones en el sótano de la iglesia.

A principios de abril, las cajas fueron bendecidas y cargadas en tres vehículos, y la caravana realizó el viaje de ida y vuelta de tres días de duración a Nazlini

Las donaciones ayudarán no sólo a los niños de la residencia universitaria, sino también a sus compañeros de clase en la escuela. Quizás cuando se pongan un abrigo de invierno o lean un libro de cuentos, recordaran que su maestra tiene un amigo de hace mucho tiempo y los hilos de amistad duran mucho tiempo. También pueden crecer y rodear a nuevas personas en una iglesia donde aprendieron sobre los niños navajos y se preocuparon por ellos. La iglesia espera mantener una relación con la escuela.

 

2023-12-08T15:04:40+00:00December 8th, 2023|

It Was a God Moment

Mary-Hansen-WolfeBy Samar Fay

It almost didn’t happen. A minute or two either way and two women would never have reconnected threads that were about 50 years old.

Mary Hansen Wolfe, pictured right, and her niece were traveling in the fall of 2016, heading back to Mary’s home in Salida, Colorado, after a painting trip to the Vermilion Cliffs in Arizona. On a whim, Mary suggested they detour a bit to Navajoland in the northeastern corner of the state to visit the school where she had been a guidance counselor and head of the dormitory back in 1967-68. Nazlini is still a tiny community of about 500 people, home to a Bureau of Indian Education boarding school. The dormitory housed about 140 children in Mary’s time, kids who lived too far away to travel back and forth every day.

It took them a while to find the school because the roads and landmarks had changed. The school building and dormitories were replaced in the 1980s. They walked around the buildings, aware that they would immediately be seen as strangers and hoping not to be intruders. When a door opened and a woman stepped out, Mary identified herself as the one who had run the dorm 50 years ago.

“You wore a leather bracelet,” the woman said. “You played the guitar and sang ‘The Fox Went Out on a Chilly Night’ and you took us on wonderful hikes. You’re Miss Hansen.”

This woman was Lorraine Nells, who was a second-grader when Mary was at Nazlini School.

“It was a God moment,” Mary said later in an interview. “One minute sooner or later and we wouldn’t have met.”

Lorraine, who works at the dormitory, and Mary chatted for a while about the changes in the K-6 school, which boarded about five students last school year, now that the district has school buses. Mary later received a letter from Lorraine, asking for prayers for the school.

God-Moment-BoyMary related this experience at a mid-week healing service at her home church in Salida, the Episcopal Church of the Ascension. Ascension’s rector, The Rev. Melissa George, asked if the church could help – and so a campaign began. During the winter of 2022 and into the spring, the church collected donations of children’s clothing, shoes, books, toys, games and art supplies, plus bedding and shelf-stable food. Donations and help also came from Ascension’s mission church, Little Shepherd in the Hills, in Crestone, Colorado. Volunteers sorted and boxed the donations in the church undercroft.

In early April, the boxes were blessed and loaded into three vehicles, and the caravan made the three-day round-trip to Nazlini.

The donations will help not only the children in the dormitory, but also their classmates in school. Perhaps when they put on a warm winter coat or read a story book, they will remember that their teacher has a friend from a long time ago, and threads of friendship last a long time. They can grow, too, and encircle new people in a church who learned about Navajo children and care about them. The church hopes to maintain a relationship with the school.

2023-12-08T14:59:37+00:00December 8th, 2023|

Desigualdades en la Salud de Mujeres de Raza Negra

Recientemente, ha habido mucha desinformación sobre el estatus de la salud reproductiva de las mujeres en los Estados Unidos. Poca atención se ha prestado a la falta de equidad para las mujeres de raza negra. En la Publicación de la Salud de las Mujeres, Volumen 30, No. 2, los escritores Juanita. J. Chin, Imán K. Martin, y Nicole Redmond no solo discutieron las bases históricas de esta falta de equidad, sino que también enfatizaron la necesidad de la equidad en la salud.

Históricamente, las investigaciones concluyen que las mujeres de raza negra han sido subyugadas a una opresión sistemática, y a un tratamiento inadecuado. Evidencia posterior muestra que las mujeres de raza negra en los Estados Unidos han experimentado un tratamiento racial distinto. La Discriminación y la Segregación, y las leyes han suprimido a las mujeres de raza negra y a las mujeres en general en los Estados Unidos.

Los autores también creen que tú no puedes discutir el problema sin considerar el impacto en la salud física. La salud mental y física están interconectadas. A continuación, uno de los problemas presentados en la publicación:

Desorden de estrés Obesidad Enfermedad Cardiovascular Desorden de sangramiento

Mortalidad Materna Salud mental Salud de la maternidad mental

Desde 1995, El Centro epidemiológico de Piedra de la Universidad de Boston, el estudio de la salud de mujeres han estado investigando por que las mujeres de raza negra tienen un mayor índice de padecimiento en lo atinente a ciertas enfermedades. Estas enfermedades incluyen lupus, hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, y cáncer desde una edad temprana.

Si nosotros como Sociedad estamos enseriados en la mejoría de las disparidades en la salud de mujeres de raza negra, entonces tenemos que remover las obstrucciones que previenen la salud igualitaria. Racismo y estrés son ejemplos de obstáculos que interfieren en la consecución de una salud óptima para con las mujeres de raza negra. Nosotros también que lidiar con el problema racial y de género. Además, tenemos que explorar maneras de intervención y prevención. Una seria atención debe ser dad a la creación de equidad en la justicia reproductiva que se alinean con derechos humanos.

by Annie Kate Jacobs – Social Justice Member at Large

2023-12-07T16:34:47+00:00December 7th, 2023|

Inequalities in Black Women’s Health

Recently, there has been a lot of information on the status of women’s reproductive  health in the United States. Little attention has been paid to the lack of health equity for Black women. In the Journal of Women’s Health, Vol. 30, No. 2, writers Juanita J. Chin, Iman K. Martin, and Nicole Redmond not only discuss the historical basis of this inequity but they also stress the need for health equity.

Historically, research shows that Black women have been subjugated to systematic oppression, bias, and inadequate treatment. Further evidence shows that Black women in the United States have experienced a racial difference in treatment. Discrimination, segregation, and laws have suppressed Blacks and women in the United States.

The authors also believe that you cannot discuss this issue without considering the impact on physical health. Mental and physical health are intertwined. Here are some of the physical issues presented in the article:

  • Weathering Obesity
  • Cardiovascular disease
  • Bleeding and blood disorder
  • Maternal morbidity and mortality
  • Mental Health
  • Maternal mental health

Since 1995, Boston University Stone Epidemiology Center Black Women’s Health Study has been investigating why Black women have higher rates of certain illnesses. These illnesses include lupus, hypertension, diabetes, and stroke as well as breast cancer at a young age. If we as a society are serious about improving disparities in the health of Black women, then we need to remove the obstructions to equal health care.

Racism and stress are examples of obstacles that interfere in the pursuit of optimum health care for Black women. We must also look at and deal with race and gender. In addition, we need to explore ways of intervention and prevention. Serious attention should be given to creating equity and reproductive justice that are more in line with human rights.

by Annie Kate Jacobs – Social Justice Member at Large

 

2023-12-07T16:27:07+00:00December 7th, 2023|

La Colaboración Renacentista

El segundo piso del edificio “La Colaboración Renacentista” en Chicago, IL. tiene un portal al pasado. El antiguo edificio de la YMCA ha renacido como servicio de apoyo y lugar de vivienda asistida para los habitantes de Chicago que lo necesitan. Como ocurre con todos los edificios antiguos, algunas cosas funcionan y otras no. El ascensor de entrada no es una excepción y forma parte de los aspectos que no funcionan en los proyectos de renovación de edificios antiguos. Sin embargo, cuando la Junta Nacional visitó el lugar en la primavera de 2023, erigieron alegremente las antiguas escaleras de mármol y, al hacerlo, se sumergieron en un edificio que irradiaba historia y un legado imperecedero.

En 1913 se inauguró la YMCA de Wabash y, por diseño, pasó a desempeñarse como la primera YMCA en la región central del Oeste del país en atender a personas de color. El edificio histórico fue el corazón del progreso cultural y económico de los afroamericanos en la región de Bronzeville en Chicago durante más de medio siglo, y es aclamado como el lugar de nacimiento del Mes de la Historia Afroamericana.

A lo largo de los años, las instalaciones han albergado eventos deportivos, educativos y culturales que apoyaron a la comunidad local mediante el uso de su cancha de baloncesto, piscina, salones comunitarios y apartamentos. En el gimnasio actuaron artistas de renombre como los Trotamundos de Harlem en la década de 1940. El mural de la “Mente, Cuerpo y Espíritu” de William Edouard Scott, pintado en 1936, fue resguardado de la demolición por la Colaboración Renacentista (The Renaissance Collaborative) durante sus renovaciones en curso. Hoy en día, el mural sirve como foco de esperanza e inspiración para los residentes que antes estaban sin hogar mientras trabajan por ser autosuficientes.

Hablar del edificio como una entidad singular ilustra la dedicación de la comunidad por la estructura, pero aún así, los cambios culturales provocados después de la Segunda Guerra Mundial cambiaron la sociedad de muchas maneras. En la década de 1960 se sintieron tiempos difíciles y en 1969, la entidad del YMCA fue cerrada. En 1982, Wabash YMCA se vendió a la iglesia episcopal vecina de Santo Tomas por un dólar.

En 1992, Las Iglesias de Santo Tomas (Episcopal) ubicada en Quinn Chapel AME y la de Santa Elizabeth (católica) formaron una asociación ecuménica para auxiliar a Wabash YMCA  de la demolición, nombrando a su asociación la Corporacion Renacentista “The Renaissance Corporation”. Liderados por Patricia Abrams, esta sociedad recaudo casi $11 millones para restaurar el edificio.

La propia Sra. Abrams proporcionó a las miembros del Grupo de Mujeres de La Iglesia Episcopal (ECW) coloridas historias sobre la renovación del edificio junto con un recorrido a pie por los terrenos. Durante la visita de la Junta de Directores, la representante de la Provincia V, la Señora Jan Goossens, y la presidenta de NECW, la Señora. Karen Patterson, entregaron a la Señora Abrams un cheque de subvención por valor de $000 dólares. Los fondos se destinarán a ayudar a la organización sin fines de lucro a continuar con su legado de viviendas de apoyo, desarrollo de la fuerza laboral, preservación de la historia de las personas de raza negra, sostenibilidad ambiental y desarrollo comunitario.

El Renacimiento utiliza un enfoque de desarrollo comunitario basado en activos, centrándose en identificar y aprovechar las fortalezas de una persona en lugar de centrarse en sus debilidades. Tras afianzar un sentido de autoestima y promoción del bienestar integral, su objetivo es el de restaurar vidas. En el lugar se encuentran 101 apartamentos de ocupación individual para adultos que anteriormente estaban sin hogar. Los residentes reciben medios rentables para pagar el alquiler, además de educación y formación profesional para garantizar su éxito en la sociedad. Aunque los residentes pueden quedarse el tiempo que sea necesario, los servicios tienen como objetivo aumentar los ingresos y la independencia de los residentes para que puedan reingresar exitosamente a la comunidad.

La Villa para las Personas de Tercera Edad 1 (Senior Village 1) es un centro de vida independiente de 71 unidades para personas de la tercera edad con bajos ingresos. La misión de la Villa para las Personas de Tercera Edad es la de fomentar un entorno donde las personas mayores sean participantes activos y saludables dentro de la comunidad, alcanzando así su máximo potencial y calidad de vida. Ubicado dentro la Villa para las Personas de Tercera Edad también hay un centro geriátrico de salud y bienestar abierto a todos los residentes y personas mayores que viven en derredor de la comunidad misma.

La Villa de Personas de la Tercera Edad de la Colaboración Renacentista es socia fundadora de La Red de Expertos de Envejecimiento Saludable en el lado Sur (Siglas en Ingles SHARE) de la Universidad de Chicago, la cual es una red sólida y comprometida con adultos mayores, cuidadores, proveedores de atención primaria y especialistas en envejecimiento que comparten recursos y educación para mejorar la salud de adultos mayores en el lado sur de Chicago. Gracias a esta asociación, variopintos especialistas en envejecimiento visitaron recientemente La Villa de personas de La Tercera Edad TRC, y ofrecieron charlas de salud sobre el manejo de medicamentos, artritis, salud cardíaca y actividad física.

En Julio de este año, La Señora Abrams se jubiló de la Colaboración Renacentista. Su Transición de líder a observadora no estuvo exenta del como ella vislumbraba a las futuras generaciones pasando a través del viejo edificio de Wabash YMCA. Durante su anuncio de jubilación ella paso a decir, “La antorcha es ahora de ustedes para empoderar a los hombres y dejar un impacto duradero en nuestra amada comunidad de Bronzeville.”

 

2023-12-07T14:58:07+00:00December 7th, 2023|
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