La inseguridad alimenticia en nuestra comunidad
La Iglesia Episcopal de San Juan, Lafayette, Indiana
La iglesia Episcopal de San Juan está ubicada en el centro de Lafayette y mantiene tres oportunidades directas de servicio para aleviar la inseguridad alimenticia en nuestra comunidad del condado de Tippecanoe (Una población cerca de los 200.000). Los participantes en la iglesia de San Juan apoyan estos esfuerzos por medio de la oración, voluntariado en las diferentes localidades, y la donación de comida y bienes. Trabajando con el banco de comida de Lafayette (una iniciativa perteneciente al programa llamado “Alimentando América”) en Lafayette, Indiana, las tres ubicaciones incluye al Banco de Comida llamado “Descubridores de Comida”, la lacena local de nuestra iglesia, y los apartamentos “Fowler” en el centro de Lafayette.
En el centro de distribución del banco de comida llamado “Descubridores de comida”, miembros de nuestra congregación colectiva e individualmente revisan la comida, trabajan en la oficina para distribuir bienes y artículos, ayudan para empaquetar artículos para la distribución, y demás.
En espacio de trabajo de la iglesia episcopal de San Juan se designa un programa social. En asociación con el Ministerio Urbano de Lafayette, la Lacena llamada “Proteína” sirve a la comunidad cada jueves con la distribución de frutas y verduras frescas, carne, y productos de papel a individuos calificados.
Los apartamentos Fowler hospedan a ancianos y personas con discapacidades. Después que un individuo se ha registrado con los “descubridores de comida”, la agencia junta una larga caja de artículos requeridos por personas. El cuarto viernes de mes, un camión tipo van de los “Descubridores de comida” va hacia los apartamentos, y voluntarios de la Iglesia de San Juan entregan las cajas a los clientes.
El almuerzo comunitario de los domingos es una comida de mediodía preparada para personas viviendo en nuestro vecindario, de las cuales muchas viven en albergues. Entre 60 y 120 personas son servidas esta comida el Centro “Ray Ewry” en Lafayette. La iglesia de San Juna toma turnos con otras Iglesias de nuestra comunidad, normalmente sirviendo tres o cuatro veces por año. Nosotros preparamos y planeamos, servimos y limpiamos las áreas donde se sirven las comidas. El Fondo económico de nuestra parroquia ayuda a balancear el costo de este ministerio.
Las comidas hospitalarias están disponibles para personas que vienen a la iglesia necesitando una comida. (No guardamos efectivo con el cual comprar comidas individuales.) Estas comidas están localizadas en la cocina de nuestra parroquia y debido a ello cualquier parroquiano puede acceder a ella para su distribución. El Ministerio Juvenil prepara y reabastece las comidas de acuerdo con su demanda. Cada comida consiste en carnes, quesos, frutas, galletas crackers, botellas de agua, servilletas, pudines, y utensilios plásticos. El fondo de nuestra parroquia cubre con los costos.
¿Cuáles son los dones recibidos de estos ministerios? Los dones son recibidos en los dos lados: Sentimientos de alegría, un sentido de hermandad, y el Desarrollo de relaciones satisfactorias. Los recipientes se dan cuenta que no están solos y que le importante a las personas. Ayudar a las personas con la inseguridad alimenticia también permite que sus salarios les alcance.
¿Cuáles son los retos? ¡La medula espinal de estos ministerios son los voluntarios- Mas siempre serán bienvenidos! Aunque la pandemia ha hecho que la gente dude de querer servidor, La iglesia episcopal de San Juan esta bendecida de tener a un grupo de voluntarios maravillosos quienes van a avante a servir al Señor.
Entregado por Charleen Watson
Diócesis de Indianápolis

The story of First Nations Kitchen has its roots in the late 1990s with the Reverend Melanie Spears, her husband George and family, and the congregation of All Saints Indian Mission. During this time Path Crossing conferences were being held. Path Crossing encouraged the exploration of cross-cultural partnerships, linking predominantly Native American congregations with mostly Anglo congregations in the United States.
Afterward, a question was posed: “What would you like to do if you could have something here?” The answer that came: “Open a soup kitchen.” The need for a feeding program in the community was apparent. In time a commercial kitchen was built, enabling the beginning of such a ministry. The space was beautifully prepared, and the seeds were planted. Mother Melanie had to take early medical retirement in 2000 which halted the next steps, but at the time she recounts having “a vision of a Native man coming to the church… a person who was supposed to be there.”
The Reverend Robert Two Bulls accepted the call to serve as the Vicar of All Saints and the Missioner for the Department of Indian Work in the Episcopal Church in Minnesota (ECMN). Detailed and careful planning ensued, and First Nations Kitchen (FNK) began serving on All Saints Day, November 1, 2008. Father Robert came up with the name First Nations Kitchen, noting that we live close to the Canadian border and the term “First Nations” is used to describe the indigenous peoples of Canada. These words capture the fact that the indigenous peoples here in the U.S. also hail from sovereign nations and further emphasize the foods that we serve: indigenous and organic.
El Archidiácono Louis Maberry de la Diócesis Episcopal del Oeste de Luisiana y asignado a la iglesia Episcopal de San Jorge ubicado en la ciudad de Bossier en el estado de Luisiana.
La Villa de Babilonia en Long Island, New York, es notoria por ser un lugar seguro, amigable y hermoso para habitar. Babilonia es la costa del sur del condado Suffolk en Long Island, haciéndola así en un lugar bien popular durante las vacaciones de verano, pero el área del centro pone en despliegue restaurantes de lujo, un teatro histórico, al igual que bicicletas que mantienen a la gente oriunda de la zona y a los visitantes ocupados todo el año. La Iglesia Episcopal de Cristo ha surgido entre las casas de múltiples pisos y pintorescos parques desde 1930.
En retrospectiva, Diane dice que el conocimiento que el equipo ha reunido de esa consulta y debate iniciales dentro de la comunidad fue invaluable para el ministerio. Los miembros de la comunidad tenían una plataforma para discutir desavenencias, y los voluntarios fueron capaces de conseguir soluciones sin menoscabar la integridad del ministerio. Esto fue vital para el equipo a la hora de realizar su trabajo porque podían escuchar atentamente las preocupaciones de las personas afectadas y responder de manera acorde. Este método de escuchar los retos e implementar soluciones concretas es ahora un elemento fundamental para el trabajo de “Nutriendo a Babilonia.”
La Iglesia Episcopal de La Gracia en Muncie, Indiana, ha sido ubicada en el sureste del Centro de la ciudad de Muncie por los últimos 140 anos. A través de los años, el área alrededor de la Iglesia ha cambiado, y la Iglesia de La Gracia también, tras participar en varios proyectos vecinales y al generar muchas iniciativas de voluntariado, incluyendo su programa de alimentación, la “Gracia que Alberga”, la cual comenzó en el año 2008. Antes de la Pandemia, sirvieron más de 100 comidas caceras todos los domingos. Cuando la Pandemia empeoro, no fueron capaces de continuar administrando dichas comidas en persona, pero ello no se interpuso en la repartición de estas. Los voluntarios entregaban una ración de comida cacera cada domingo en un saco el cual incluía un emparedado para ingerir en horas posteriores como merienda, al igual que una botella de agua para su hidratación debida. El promedio era de alrededor de 70 comidas por semana y para ello se necesitaba un personal de seis a diez voluntarios ayudando todos los domingos. El Reverendo y Doctor Paul Jacobson, el rector de la iglesia, cree que la reapertura de la parroquia para la comunidad es el trabajo más importante que la parroquia efectúa.